Posted on

BIOGRAF[IA DE ALLAN KARDEC POR HENRI SAUSSE (CONTINUACIÓN)

Imagen LA GÉNESIS

En 1867 hizo Allan Kardec un rápido viaje a Burdeos, Tours y Orleáns,  luego de los cual tornó a su labor,  publicando en enero de 1868 La Génesis,  los milagros y las predicciones según el Espiritismo.  Esta obra es de las más importantes,  pues constituye,  desde el punto de vista científico,  la síntesis de los cuatro volúmenes aparecidos anteriormente.

Allan Kardec se ocupa después en un plan de organización del Espiritismo,  con el que espera dar más vigor y acción a la filosofía de la cual se hizo apóstol,  buscando desarrollar su aspecto práctico y hacerle rendir sus frutos.

El constante objeto de sus preocupaciones es saber quién  lo reemplazará en su obra,  pues presiente que su fin se aproxima,  y la constitución que prepara tiene precisamente por finalidad proveer a las futuras necesidades de la Doctrina Espírita *.

En los primeros años del desarrollo del Espiritismo había comprado Allan Kardec,  con el producto de sus obras pedagógicas,  2.666 metros cuadrados de terreno en la avenida Ségur,  detrás de los Inválidos;  como esta compra agotó sus recursos,  debió recurrir a un préstamo de cincuenta mil francos concedido por el Crédito Inmobiliario,  para la construcción de casitas con sus respectivos jardines.  Acariciaba la dulce esperanza de retirarse a una de ellas,  a la Villa Ségur,  y hacer construir posteriormente una casa de retiro donde pudieran tener asilo en su vejez los defensores indigentes del Espiritismo.

En 1869,  la Sociedad Espiritista estaba reorganizándose.  Sería reconstituída sobre nuevas bases,  como sociedad anónima y con un capital de 40.000 francos,  divididos en 40 acciones de 1.000,  para la atención de la librería,  de la “Revista Espírita” y de las obras de Allan Kardec.  La nueva sociedad debía instalarse el 1° de abril en la calle Lille N°7.

Allan Kardec,  cuyo contrato  de locación en el pasaje Santa Ana estaba a punto de terminar,  proyectaba retirarse a la Villa Ségur para trabajar más activamente en las obras que le restaban por escribir,  cuyo plan y documentación había reunido.  Hallábase ya ocupado en los preparativos de su cambio de domicilio,  que la extensión de sus numerosos trabajos imponía,  cuando el 31 de marzo,  la enfermedad al corazón que sordamente lo minaba,  venció a su vigorosa constitución y lo arrebató como un rayo al afecto de sus discípulos.

Esta pérdida fue inmensa para el Espiritismo,  que veía desaparecer en él a su fundador y potente propagandista,  y dejó en profunda consternación a cuantos le habían conocido y amado.

 

 

* Este importantísimo trabajo fue publicado en la “Revista Espírita” de diciembre de 1868;  es como el testamento filosófico de Allan Kardec,  y el trazado de la línea de conducta a seguir para asegurar la buena marcha y el triunfo definitivo del Espiritismo.

Advertisements

About René Dayre Abella Hernández

Desde pequeño fui testigo de fenómenos de carácter paranormal que se daban en mi entorno y en mi propia persona, lo que me llevó a investigarlos desde un ángulo y una perspectiva rigurosa. Establecí contacto con estudiosos de la casuística paranormal que juzgaban estos fenómenos desde una óptica dialectico-materialista, muy acorde con los tiempos y el panorama ideológico que imperaba en mi país. Más adelante en la medida que estos fenómenos paranormales se acentuaron con mayor peso y asiduidad en mi persona quise encontrales una solución fuera del esquema mecánico organicista. De esta manera fui trillando caminos en la búsqueda de una respuesta lógica, pero trascendente del fenómeno. Ingresé como miembro activo de la Sociedad Teosófica, a la vez que establecía nexos y vínculos con espíritas que me mostraron una exposición más actualizada de la Doctrina Espírita tal como la codificó el Maestro Allan Kardec, pero dentro del contexto paradigmático de nuestros días. Muchas de mis vivencias de carácter trascendental o pananormal las he relatado en mi libro de crónicas y memorias Banes: La Piel de la Memoria. En estos momentos me considero un espírita convencido y me propongo de manera muy humilde reivindicar la naturaleza prístina del Espiritsmo racionalista, laico e iconoclasta que codificó Allan Kardec, cuando enmarcó su sistema filosófico y científico dentro del contexto positivista de las ciencias, desarrollado por Augusto Compte, muy en boga en su época, de las distorsiones que por ignorancia o mala fe han arrojado sobre él las masas y el gran público. Además del Espiritismo me apasionan los temas concernientes a la psicología transpersonal, particularmente el pensamiento desarrollado por Roberto Assagioli, la psicología profunda de Jung, y la transcomunicación instrumental.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s